La verdad es que ser fetichista de los pies a veces trae disgustos. Fijaros en la imagen extraida de la última bazofia del viejo verde Aranda, "Luna caliente". La moza en cuestión, Thais Blume, está que cruje, pero en esa imagen sucia y rastrera dan ganas de potar. Qué pies más asquerosillos, masculinos y poco glamurosos. Sí que deben cantar lo suyo, pero ni por esas se nos empina. En fin, que recomendamos que la zorrilla esta se deje fotografiar con taconazo para reponer su buena reputación. O que me chupe la polla, vamos
Amigos, abandono mi fetichismo podal para fijarme de nuevo en mi otra zona femenina preferida: la pechuga. En este caso, para aconsejar a las titis que por favor no vayan de naturales y se pongan sujetador. Las consecuencias puedes ser terribles. Véanse los casos de Scarlett Johansson, Eva Mendes y Antonique Smith (la negra de Notorious). Fijaros qué diferencia entre con o sin wonderbra, qué canalillos gloriosos o etíopes, qué volúmenes y texturas lozanas o caídas y tortilleras. Qué lástima, la verdad. Uno siempre ha sido de tetas naturales, y no hay más asco que descubrir el costurón de la operación siliconada. Pero, joder, no hay color. Vale que las tetas caídas tienen morbo si ellan se ponen encima al follar y las hacen bambolear en las acometidas. Incluso para chupárselas en plan autobeso en los pezones. En fin, no digo nada. Las imágenes cantan. Bueno, ya me he quitado este peso de encima. Igual vuelvo otro día con más piececillos sabrosones. Ciao salidorros.
Reabro este blog ya apestoso y congestionado para darle la despedida a Brittany Murphy, que se nos fue de sopetón el otro día por culpa de una de las innumerables lacras sociales del país más civilizado del mundo: los médicos particulares-camellos encubiertos. De ella recuerdo sobre todo esta escena de "Cherry Falls", una de las más sabrosas de fetichismo que jamás han disfrutado mis ávidos ojos. Ay, qué pena pensar que estos dulces quesitos están ya podridos y pasto de los gusanos. No somos nadie...
Como esta mierda de La Coctelera no atina a meter el video de YouTube con la escena de marras, ahí va el enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=4CHKOvtIJoM
En fin, que estos mastuerzos de La Coctelera siguen como siempre, favoreciendo blogs de falangistas de Alcobendas o pajas mentales de algún tarado sin talento antes que bitácoras como ésta, donde prima el buen gusto y la estética podal. Así que cuelgo esta interesante foto, de una actriz canadiense llamada Jewel Staite en mi postura preferida para que una tía me haga una mamada, y doy boleto temporal al blog. Al menos, espero haberos mostrado unas cuantas delicias fetichistas para poneros algo burros y pinochos. Vivan los pies femeninos! Feliz año nuevo y a lo mejor reabro este invento, ya veremos.
La mega-jamelga Angelina nos quiere convencer de que su babeado cuerpo es natural 100%. Pues claro, y aquí hemos descubierto su secreto: es una mutante. Mirad qué pies gasta la tía, con esos dedos como de plastilina pegados a la superfie de la peana, ese pulgar acusador y gomoso... A mí me dan un poco de grima. Pero vamos, que me la tiraba igual, qué narices.
También tenemos... TETICAS
Mmm, qué rica está Emily Browning en esta foto, ¿verdad? Esa mirada enfurruñada, esos preciosos quesitos El Caserío retadores, veraniegos y presumiblemente guarretes. Seguro que hasta tienen roña entre los dedos, ñam, ñam, me la rebañaba sin pensarlo. La chiquilla (aunque va para 22 tacos) se hizo conocida por esa birria de "Una serie de catastróficas desdichas", y la foto pertenece a su último trullo, "Presencias extrañas". Pero vamos, si tu carrera en cine sigue de mal en peor, no te preocupes: siempre tendrás adoradores de tus lindos piececitos, so zorrita (aunque tu madre sea una santa australiana).
Animemos el cotarro fetichista con un sondeo: ¿a quién pertenecen estos lindos piececitos? Dos pistas: es actriz y tiene una barriguita sencillamente adorable? Bueno, y también unos labios que, recién levantados, deben ser el cálido hogar perfecto para cualquier pene... Huy, qué cochinotes estamos... Hala, animaros, que estáis muy calladitos.
